Más útiles vivos | Opinión
Varios palestinos reconocidos dentro y fuera de Gaza han abandonado la Franja en las últimas semanas. Tomar la decisión les ha costado mucho: sienten alivio porque quedarse allí es cada día más arriesgado —más de 25.000 personas han muerto en los bombardeos israelíes—, pero también culpabilidad. Es el caso, por ejemplo, de Motaz Azaiza, fotoperiodista que durante más de tres meses ha estado documentando los efectos de los ataques en la población civil gazatí. Parte de su familia fue asesinada. El 24 de enero ya no pudo más y salió hacia Doha, según sus propias palabras, “con los ojos llenos…
