Palestina: Rabia y hartazgo en Yenín por las muertes grabadas de dos niños que han dado la vuelta al mundo | Internacional
Ibtisam Al Yanun aparca el coche frente a su casa en Yenín, cerca del puñado de ladrillos y arena que oculta este jueves los lugares, uno a 15 metros del otro, en los que el ejército israelí mató en la víspera a los palestinos Adam Al Ghul, de 8 años, y Basil Abu Al Wafa, de 15. No ha reparado los agujeros de los disparos ni limpiado los restos de sangre seca. “Mi marido no quiere. Dice que la sangre de un mártir es una bendición”, asegura. Es el mismo Hyundai blanco al que Bahaa arrastra el cuerpo de su…
