El Supremo italiano aclara que el saludo fascista solo es delito si hay peligro de refundar ese partido | Internacional
Italia no logra pasar página de su pasado fascista. Ya sea por los orígenes identitarios del partido de la primera ministra, Giorgia Meloni, o por las heridas mal cicatrizadas de aquel periodo, que cristalizan cada cierto tiempo en celebraciones multitudinarias de carácter nostálgico. El debate sigue sobre la mesa, también en su aspecto más jurídico. Y el Tribunal Supremo lo mantuvo este jueves por un tiempo más alegando que realizar el saludo romano con la mano en alto, el saludo fascista, solo supone un delito si implica “un peligro concreto” de reorganizar el disuelto Partido Fascista. En cualquier otro contexto,…
