La ley de inteligencia artificial abre una brecha entre las grandes empresas preparadas y las que recurren a código abierto | Tecnología
La inteligencia artificial (IA) deja de ser un territorio sin ley. La aprobación de la norma europea (AI Act) se aplicará gradualmente en los próximos dos años a todo sistema que se utilice en la UE o afecte a sus ciudadanos y será de obligado cumplimiento para proveedores, implementadores o importadores. En este sentido, la ley abre una brecha entre las grandes empresas, que ya han previsto las limitaciones a sus desarrollos, y las entidades menores que quieran desplegar modelos propios a partir de las crecientes aplicaciones de código abierto (open source). Estas últimas, si no tienen capacidad de examinar…
