sábado, junio 22

Por qué las expertas en inteligencia artificial no quieren trabajar en OpenAI | Tecnología

La vuelta de Sam Altman a la dirección de OpenAI cinco días después de su despido vino acompañada de una purga del consejo de administración. En el órgano de máxima decisión de la compañía se sientan ahora tres personas, contra las seis que había antes. Los tres consejeros que hay ahora son hombres, y uno de ellos es el antiguo secretario del Tesoro Larry Summers, que en 2005 dijo que las diferencias innatas entre los sexos explican por qué hay menos mujeres con trayectorias exitosas en las carreras STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, en sus siglas inglesas).

Algunas de las mujeres que han sonado para ocupar los tres asientos vacíos, como la investigadora en inteligencia artificial Timnit Gebru, rechazan de plano enrolarse en la compañía. “La idea me parece repulsiva. Veo más factible mi vuelta a Google que irme a OpenAI”, ha dicho a Wired. Gebru fue despedida en 2020 de Google, donde codirigía el equipo de Ética de la IA, poco después de que denunciara que los grandes modelos de lenguaje en los que trabajaba la compañía están fuertemente sesgados y perjudican a las minorías.

Antes de la vuelta de Altman, este y los cofundadores de OpenAI Greg Brockman e Ilya Sutskever se sentaban en el consejo junto al consejero delegado de Quora, Adam D’Angelo; la investigadora en seguridad de la IA Helen Toner; y Tasha McCauley, ingeniera en robótica que dirige una startup de mapeado 3D. De esos seis, solo queda D’Angelo.

En un primer momento, justo tras anunciarse el despido de Altman, la junta nombró consejera delegada interina a Mira Murati, hasta entonces directora de tecnología de la compañía. Su puesto fue efímero: a los dos días se seleccionó a Emmett Shear, exconsejero delegado de Twitch, como nuevo timonel de OpenAI. El cargo tampoco le duró mucho a Shear: el martes, cinco días después de su despido, volvió a ocuparlo Altman.

Los cargos directivos de OpenAI vuelven a estar dominados por hombres. Para Margaret O’Mara, profesora de Historia de la Universidad de Washington y autora de The Code: Silicon Valley and the Remaking of America, el nuevo consejo de OpenAI refleja la estructura de poder de Silicon Valley. “Lo que esto pone de relieve es que, para empezar, no hay suficientes mujeres en la mezcla”, dice a Wired. “La IA está muy desequilibrada en términos de género”, dice a esta publicación estadounidense Sasha Luccioni, investigadora de ética de IA en HuggingFace. “No es un campo muy acogedor para las mujeres”.

OpenAI tiene previsto ampliar su consejo en breve. Según Bloomberg, se consideró la opción de incorporar a la filántropa Laurene Powell Jobs, la exconsejera delegada de Yahoo Marissa Mayer y la ex Secretaria de Estado Condoleezza Rice, pero al final no fueron seleccionadas.

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