jueves, abril 18

Rusia lanza una tormenta récord de drones sobre Ucrania para comenzar el año y Putin promete más ataques | Internacional

Rusia ha lanzado una tormenta récord de drones bomba sobre Ucrania para inaugurar el año nuevo. Kiev asegura que ha interceptado la mayoría de las 90 aeronaves no tripuladas de fabricación iraní. La agresión llega cuando los ataques aéreos sobre ciudades ucranias se han recrudecido con un bombardeo masivo de las fuerzas de Moscú el viernes y la respuesta de Ucrania el sábado sobre Bélgorod y otras ciudades rusas. El jefe del Kremlin, Vladímir Putin, que lanzó la guerra a gran escala hace casi dos años para someter a Ucrania y prometiendo “liberar” a su ciudadanía, ha asegurado este lunes que no quiere luchar “eternamente”, pero que solo pondrá fin a la invasión a gran escala bajo sus propias condiciones. El líder ruso ha avisado de que los bombardeos sobre las ciudades del suroeste de Rusia “no quedarán impunes”. Poco después, las sirenas que alertan de ataques aéreos han sonado de nuevo en toda Ucrania.

Con sus comentarios durante una visita a un hospital militar, Putin ha tratado de mostrar que el esfuerzo de guerra, que ha causado enormes bajas entre sus tropas, favorece a Rusia. Sin embargo, y pese al fracaso de la reciente contraofensiva ucrania, las fuerzas del Kremlin no han logrado tampoco avances reseñables en 2023 sobre el terreno. “No tenemos ningún deseo de luchar para siempre. Sin embargo, tampoco vamos a entregar nuestras posiciones”, ha dicho Putin, que ha tratado de quitar importancia a la severa inflación que afecta a los bolsillos de la ciudadanía en Rusia, aislada de los mercados globales. El líder ruso cree que Occidente acabará por dejar sola a Ucrania y trabaja para ello en sus relaciones internacionales, al tiempo que emite señales contradictorias de que estaría dispuesto a congelar el conflicto. Algo que analistas y diplomáticos occidentales consideran otra argucia del líder ruso.

Un muerto y una veintena de heridos en Odesa

En Ucrania, un joven ha muerto este lunes en Odesa como consecuencia de los enjambres de drones lanzados por Rusia después de que los restos de la aeronave interceptada por la defensa antiaérea impactara en su casa. Además, hay una veintena de heridos en la ciudad portuaria del mar Negro, una de las más afectadas. En Donetsk, ciudad ocupada por Rusia en la guerra de Donbás iniciada en 2014, las autoridades de ocupación aseguraron que un ataque ucranio causó cuatro muertos y 13 heridos.

El país invadido se prepara para una guerra larga con la incertidumbre de si el apoyo occidental prevalecerá. En su discurso de Año Nuevo, el presidente, Volodímir Zelenski, envió señales a la ciudadanía de que mantenga la resistencia y pidió dar lo máximo para apoyar el esfuerzo de guerra, cuando el Gobierno se prepara para ampliar el reclutamiento. “Cada uno de nosotros luchó, trabajó, esperó, ayudó, vivió y deseó este año”, dijo el líder ucranio en un discurso de 20 minutos.

En Rusia, donde también es tradición que el presidente dé un discurso de fin de año, las televisiones estatales emitieron una corta intervención de Putin en la que no mencionó a Ucrania ni lo que Moscú llama “operación militar especial”. “Somos un país, una gran familia”, dijo. El líder ruso trató de rodearse de un halo de normalidad y apareció con la tradicional imagen del Kremlin de fondo, en contraste con el discurso del año anterior, en el que se le veía rodeado de militares uniformados, para tratar de alejar el impacto de la guerra en Rusia; también el recuerdo del fallido motín del jefe de Wagner, Yevgueni Prigozhin, muerto a finales de agosto en una explosión en el avión en el que viajaba. Putin había prometido venganza por la asonada.

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