jueves, abril 18

La ONU despide a trabajadores palestinos por su supuesta implicación en el ataque de Hamás | Internacional

Graves acusaciones contra personal local de la agencia de la ONU para los refugiados palestinos (UNRWA, en sus siglas inglesas) han provocado el inmediato despido de un número no precisado de trabajadores —una docena, según Estados Unidos— implicados supuestamente en los ataques de Hamás del pasado 7 de octubre, que desencadenaron la guerra de Gaza. La agencia investiga las acusaciones, formuladas por las autoridades israelíes y que han provocado la inmediata suspensión de la financiación estadounidense a la agencia en un contexto de crisis humanitaria y cuando más de dos millones de habitantes de la Franja dependen de la ayuda que la agencia proporciona para sobrevivir. El caso, que está siendo investigado, alimenta el memorial de agravios de Israel contra la organización internacional, muy cuestionada desde el comienzo de la guerra.

“Las autoridades israelíes han proporcionado a UNRWA información sobre la supuesta implicación de varios empleados de UNRWA en los horribles atentados del 7 de octubre en Israel”, ha explicado Philippe Lazzarini, comisionado general de la agencia. “Para salvaguardar la capacidad de la agencia de prestar asistencia humanitaria, he tomado la decisión de rescindir inmediatamente los contratos de estos miembros del personal y poner en marcha una investigación con el fin de establecer la verdad sin demora. Cualquier empleado de UNRWA que haya estado involucrado en actos de terror tendrá que rendir cuentas, incluso a través de un proceso penal”. La práctica totalidad de los empleados de UNRWA son locales.

Tras subrayar que la agencia que dirige “condena en los términos más enérgicos posibles los aborrecibles ataques del 7 de octubre” y pedir la liberación “inmediata e incondicional de todos los rehenes israelíes”, Lazzarini califica las acusaciones israelíes de espeluznantes, por traicionar los valores de la ONU y también a quienes sí responden al mandato de la organización. “Estas espeluznantes acusaciones se producen cuando más de dos millones de personas en Gaza dependen de la asistencia vital que la agencia ha estado proporcionando desde el comienzo de la guerra. Cualquiera que traicione los valores fundamentales de las Naciones Unidas traiciona también a aquellos a quienes servimos en Gaza, en toda la región y en otras partes del mundo”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, ha sido informado por Lazzarini sobre “las gravísimas acusaciones” que implican a varios miembros del personal de la agencia en los ataques terroristas del 7 de octubre en Israel. “El secretario general está horrorizado por esta noticia y ha pedido al señor Lazzarini que investigue este asunto con rapidez y se asegure de que cualquier empleado de UNRWA que se demuestre que ha participado o instigado lo que ocurrió el 7 de octubre, o cualquier otra actividad criminal, sea despedido inmediatamente y remitido para su posible enjuiciamiento penal. Se llevará a cabo una revisión independiente urgente y exhaustiva de UNRWA”, ha dicho en Nueva York Stéphane Dujarric, portavoz de Guterres.

EE UU, el principal aliado de Israel, ha tomado medidas unilaterales, anunciando la suspensión inmediata de su financiación a la agencia mientras dure la investigación. “Estados Unidos está extremadamente preocupado por las acusaciones de que 12 empleados de la UNRWA podrían haber estado involucrados en el ataque terrorista perpetrado el 7 de octubre por Hamás contra Israel”, ha dicho el portavoz del Departamento de Estado, Matthew Miller. EE UU fue el principal donante de la agencia en 2023, por lo que la retirada de fondos puede asestar un duro golpe a su funcionamiento en plena crisis humanitaria en Gaza.

Según el portavoz, el secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken, ya se ha puesto en contacto con Guterres para “hacer hincapié en la necesidad de una investigación rápida y exhaustiva”, como la prometida por el máximo responsable de la ONU en su primera reacción al anuncio. El Gobierno estadounidense ha aplaudido la rapidez de su reacción, así como su promesa de adoptar “medidas tajantes si las acusaciones son ciertas”.

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En el punto de mira

La ONU está en el punto de mira de la diplomacia israelí desde que un discurso de Guterres atribuyese la guerra en curso, entre otros factores, a las décadas de ocupación. “Esta guerra no ha surgido de la nada”, dijo el responsable de la ONU a finales de octubre en un discurso por el que el Gobierno israelí pidió su renuncia y en el que Guterres se reafirmó posteriormente. En diciembre, Israel le acusó de respaldar el secuestro de niños y la violación de mujeres por impulsar un alto el fuego en Gaza. También ha bloqueado la concesión o renovación de visados a trabajadores de la organización, incluidos algunos responsables.

La UNRWA no es la única agencia en entredicho; también la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha visto salpicada por acusaciones de colusión con Hamás. Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha acusado este viernes al Gobierno de Israel de hacer “denuncias falsas” contra la agencia que incluso pueden “poner en peligro” a sus trabajadores, un día después de que una representante israelí afease en público la supuesta “colusión” de la organización con Hamás.

UNRWA es la agencia de asistencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo. La Asamblea General de las Naciones Unidas la creó en 1949 con el mandato de proporcionar asistencia humanitaria y protección a los refugiados de Palestina, en teoría provisionalmente, “a la espera de una solución justa y duradera a su situación” que nunca se ha alcanzado. Está presente en Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este, Jordania, Siria y Líbano.

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