miércoles, abril 17

Familiares de secuestrados por Hamás piden ayuda en Madrid: “No es un problema de Israel, es de todo el mundo” | Internacional

familiares de israelíes secuestrados por Hamás
Maayan Sigal-Koren, cuya madre y otros familiares han sido secuestrados durante el ataque de Hamás a Israel, durante la rueda de prensa en Madrid, el 26 de octubre.Claudio Álvarez

Un grupo de familiares de israelíes secuestrados por Hamás el pasado 7 de octubre han pedido este jueves en Madrid que la sociedad española, el Gobierno en funciones de Pedro Sánchez y la comunidad internacional les ayuden en la liberación de sus seres queridos. “No es un problema de Israel, es un problema de todo el mundo, hay que parar a Hamás hoy”, ha clamado Naama Weinberg, cuyo primo fue secuestrado y sus tíos asesinados en un kibutz (cooperativa agrícola) durante una rueda de prensa celebrada en la sede de la Comunidad Judía de Madrid. El acto, en el que han participado cinco familiares de secuestrados que han visitado también otras ciudades para pedir que los gobiernos se movilicen para liberarlos, ha tenido lugar poco después de que la milicia islamista, que Estados Unidos y la Unión Europea consideran un grupo terrorista, asegurara sin más datos que 50 rehenes han muerto por los bombardeos israelíes.

“No hay en el mundo un precedente sobre el secuestro criminal de una masa tan grande de civiles, se trata de un verdadero caso de crimen de guerra, con todas sus connotaciones internacionales, éticas, legales y diplomáticas”, ha señalado Maayan Sigal-Koren, cuya madre y otros familiares fueron secuestrados en un kibutz. El ejército israelí ha cifrado este jueves en al menos 224 los retenidos; en los ataques de Hamás murieron 1.400 personas.

“Lo que escuchamos de los supervivientes son como las historias del Holocausto, padres que fueron masacrados delante de los ojos de los niños, y niños que fueron secuestrados y ahora están solos en Gaza”, ha señalado Merav Mor Raviv, que tiene a sus tíos, a su prima y al hijo de esta bajo cautiverio. “A mi primo lo encontraron más tarde con las manos atadas y el cuerpo agujereado a balazos”, ha lamentado la mujer, que ha recordado también que su tío ha sido siempre un “activista por la paz”. “Somos una familia que ama la paz, mi tío ayudaba a niños de Gaza a cruzar a Israel para tener mejores tratamientos de salud”, ha dicho. Pero en su kibutz, en el que sus tíos llevaban viviendo “más de 60 años” han raptado a “unas 80 personas de entre nueve meses y 85 años”. “Entraron, asesinaron a la gente, quemaron sus casas, con padres y tres hijos dentro”, ha denunciado. “Lo sabemos porque Hamás ha mostrado los vídeos”, ha añadido.

De izquierda a derecha, Maayan Sigal-Koren, Merav Mor Raviv, Rachel Peeled (traductora en la rueda de prensa), Naama Weinberg, Yulie Ben-Ami y Roberto Meyer.
De izquierda a derecha, Maayan Sigal-Koren, Merav Mor Raviv, Rachel Peeled (traductora en la rueda de prensa), Naama Weinberg, Yulie Ben-Ami y Roberto Meyer. Claudio Álvarez

Una de las historias más “trágicas” ha sido, según la mujer, la de un chico de 14 años al que cuenta que Hamás obligó a llamar a la puerta de vecinos del kibutz de Nahal Oz. “Él tenía que llamar en hebreo para que salieran y supuestamente no los mataran, pero cuando la familia entera salía, los mataban a todos, también al chico”, ha contado Merav Mor Raviv.

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Yulie Ben Ami, cuyos padres fueron secuestrados por Hamás en el kibutz Beeri, y que ha acudido al acto acompañada de su marido, Roberto Meyer, es también superviviente del ataque: “Nosotros estábamos en el refugio, con las luces apagadas; escuchamos gritos de niños y de mujeres y muchos disparos todo el día”, ha recordado visiblemente afectada. “A las siete [de la mañana del 7 de octubre] escribí un mensaje a mi mamá, y ella me dijo que estaba escuchando a los terroristas fuera de casa y que estaban intentando entrar”, ha recordado. En un mensaje posterior, le contó que “los terroristas ya estaban dentro de la casa y que lo estaban rompiendo todo”, ha narrado Ben Ami, que ha explicado entre lágrimas que “su madre está muy enferma”. “Necesita medicinas y no sabemos si va a poder sobrevivir sin ellas”. Una de las peticiones de los familiares ha sido precisamente que la Cruz Roja pueda visitar a los rehenes para poder certificar su estado y llevarles los medicamentos que necesiten. “No tenemos todavía ninguna noticias de ellos ni en qué estado se encuentran”.

Los participantes han coincidido en evitar pronunciarse sobre los ataques del ejército israelí sobre la franja de Gaza (que han causado más de 7.000 muertos, según las autoridades del enclave) para liberar a los rehenes y acabar con Hamás, según los objetivos del Gobierno de Benjamín Netanyahu. “Somos ciudadanos israelíes, no somos diplomáticos ni políticos”, ha explicado Merav Mor Raviv. “No sé qué se puede hacer para que salgan, lo único que quiero es abrazar a mi familia”, ha señalado Sigal-Koren.

La rueda de prensa, que se ha celebrado tras una reunión de los familiares con el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, se enmarca dentro de una gira con la que quieren hacer llegar su mensaje a “Europa”. Los familiares estuvieron el miércoles en París y en los próximos días visitarán otras ciudades como Bruselas, Copenhague, Viena o Berlín.

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